Vima Foods dice que los congelados crecen hasta 8 %, pero solo mide frutas y verduras
La distribuidora mexicana reporta un alza anual de entre 5 % y 8 % sin citar ninguna fuente de mercado independiente, y esa cifra cubre solo una categoría de su portafolio. Tampoco detalla cómo audita a los 50 distribuidores externos que también manejan su cadena de frío.
Vima Foods, distribuidora de alimentos congelados en México, dijo que el mercado de frutas y verduras congeladas crece entre 5 % y 8 % al año. Es la única cifra que la empresa ofreció para sustentar ese crecimiento, y se limita a esa subcategoría, no al conjunto de los alimentos congelados que distribuye.
La cifra es de Esteban Cohen, director general de Vima Foods México, quien dijo que ese crecimiento traslada presión hacia la última milla, el tramo final de reparto donde la empresa dice mantener sus productos entre -18 y -21 grados Celsius. Vima opera con una flota propia de 50 unidades, una red de 50 distribuidores externos y tres centros de distribución en el país.
Una transición de lo fresco a lo congelado
El mercado mexicano de congelados registra una transición desde productos frescos que abarca distintas categorías de consumo, una tendencia que exige una cadena logística capaz de mantener las condiciones del producto desde el origen hasta el punto final de entrega.
El reto se concentra en el reparto. Cohen explicó que todavía existen operaciones donde las unidades salen con producto congelado, pero pierden temperatura conforme avanzan las entregas.
En el caso de Vima, dijo, el objetivo es que el operador reciba el producto «con la temperatura justa y con la calidad adecuada», al describir la necesidad de profesionalizar la distribución de última milla.
Puso como ejemplo las operaciones que ingresan por el puerto de Manzanillo, donde la temperatura exterior puede rondar los 27 grados Celsius, muy por encima de la que debe conservar la carga durante el traslado.
Monitoreo por GPS y termografías
Para controlar la temperatura durante el trayecto, Cohen indicó que las unidades de la compañía cuentan con GPS y sistemas de monitoreo térmico. Las cargas, añadió, son «termografiadas durante el proceso logístico».
Vima no precisó qué porcentaje de sus envíos registra desviaciones de temperatura ni qué protocolo aplica cuando eso ocurre. Tampoco dijo desde cuándo opera con ese sistema de monitoreo.
Una cifra sin fuente externa
El crecimiento de 5 % a 8 % anual que menciona Cohen corresponde, según sus propias palabras, a la categoría de frutas y verduras congeladas. La empresa no citó ningún estudio de mercado, cámara industrial o firma de investigación que respalde el dato, ni especificó el periodo exacto que cubre.
Tampoco ofreció cifras de crecimiento para el resto del portafolio de congelados que distribuye. La diferencia entre esa única categoría medida y el resto del negocio de Vima queda sin explicar.
Flota propia, distribuidores externos y una auditoría sin detalle
Vima atiende a más de 500 hoteles con sus 50 unidades propias, lo que arroja un promedio de al menos diez hoteles por vehículo. La empresa también reparte a los canales de retail y food service, con operaciones en Puerto Vallarta, Punta Mita, Los Cabos, Cancún y la península de Yucatán.
Cuando el reparto queda en manos de los distribuidores externos de la red nacional, estos deben cumplir, de acuerdo con lo reportado, los mismos estándares de transporte y cadena de frío que aplica la empresa. Vima no describió qué mecanismo usa para verificar ese cumplimiento ni qué ocurre si un distribuidor lo incumple.
La empresa se abastece de congelados procedentes de Europa, Asia, Sudamérica y Estados Unidos, una diversificación de origen que, dijo Cohen, complica el control de temperatura porque cada envío llega a México en condiciones exteriores distintas antes de llegar a un centro de distribución o al cliente final.
Fuentes
Las cifras de este artículo provienen de los siguientes reportes. Los cálculos y las inferencias son nuestros y están señalados como tales en el texto.