Descartes compró Drivin por US$30 millones. El earnout dice más que el precio.
Solo un 14% del total quedó sujeto a metas. Once años entre fundación y venta, y 700 clientes en 25 países.
La canadiense Descartes compró Drivin, plataforma chilena de ruteo y última milla, por cerca de US$30 millones. El acuerdo se cerró el 2 de julio de 2026 e incluye hasta US$5 millones adicionales sujetos a metas de ingresos en los dos años siguientes.
Drivin fue fundada en 2015 por Ernesto Goycoolea y Nicolás Kunstmann. Declara 700 clientes, operación en 25 países y oficinas en Chile, Perú, México, Colombia, Brasil, Ecuador y España.
Lo que dice el earnout
De los US$35 millones posibles, US$5 millones —un 14%— no están pagados: dependen de que Drivin cumpla objetivos de ingreso después de la compra.
El complemento se paga contra objetivos de ingresos en los dos años posteriores a la adquisición.
Ver los datos
| Pagado al cierre | ~US$30M |
|---|---|
| Sujeto a metas | hasta US$5M |
Un earnout de ese tamaño es moderado. Cuando el comprador tiene dudas serias sobre si los ingresos se sostienen tras el cambio de dueño, la porción contingente es mayor —un tercio o más— y se estira a tres o cuatro años. Un 14% a dos años se lee como lo que normalmente es: alineación de los fundadores durante la transición, no un seguro contra que el negocio se caiga.
Dicho de otra forma, Descartes pagó casi todo por adelantado. Eso es una opinión sobre la calidad de los ingresos de Drivin, y es más informativa que el múltiplo, que nadie publicó.
US$43 mil por cliente
Contra 700 clientes declarados, los US$30 millones dan unos US$43.000 por cuenta.
Esa cifra no es un precio de adquisición de clientes ni un múltiplo de ingresos; es solo el titular dividido por la cartera. Sirve para una cosa: acota qué tipo de cliente puede ser. A US$43.000 por cuenta, una cartera de 700 no está compuesta por pymes con una camioneta. Son distribuidores, retailers y operadores logísticos con flotas, que es exactamente lo que Drivin describe como su base.
Lo que la cifra no dice es la concentración. Setecientos clientes donde los diez mayores son la mitad del ingreso es un negocio muy distinto de setecientos parejos, y la diferencia decide cuánto vale realmente la cartera. Nada de lo publicado lo aclara.
Por qué un comprador de red compra ruteo
Descartes vende infraestructura de logística global: conectividad entre transportistas, aduanas, transportistas y cargadores. El ruteo de última milla es la punta de ese sistema, y es la parte donde la operación deja de ser documental y se vuelve física.
Comprar en vez de construir tiene una razón concreta acá. El ruteo no es difícil como algoritmo —es un problema estudiado desde hace medio siglo— sino como producto: lo difícil es que los conductores lo usen, que los datos de la ruta vuelvan en tiempo real, y que el sistema sepa cómo se comporta el tráfico y el direccionamiento de cada país. Eso último no se programa, se acumula.
Drivin acumuló ese conocimiento en siete mercados de la región y España. Es la parte de la compra que no se puede replicar con un equipo de ingeniería.
Lo que esto dice del mercado chileno
Es una salida. En un ecosistema donde las rondas reveladas se cuentan de a tres y los unicornios son dos, una adquisición internacional de ocho cifras por una empresa fundada en 2015 es un dato escaso y por eso útil.
Once años entre fundación y venta. Ese es el plazo real, y conviene tenerlo a la vista cuando se lee cualquier proyección de retorno sobre un fondo local.
Fuentes
Las cifras de este artículo provienen de los siguientes reportes. Los cálculos y las inferencias son nuestros y están señalados como tales en el texto.
- Descartes acquires South American last-mile routing firm for $30 million · DC Velocity
- Descartes adquiere Drivin: potenciando la logistica de ultima milla con IA · Drivin
- Multinacional canadiense de logistica Descartes adquiere firma chilena de ultima milla Drivin por US$ 30 millones · Diario Financiero